Evita el aquaplaning con la llegada de las lluvias

Aquaplaning | Lenocars

Para controlar las diversas situaciones que se puedan presentar al volante, es de vital importancia tener conocimiento técnico, así podemos comprobar las diferencias ante el desconocimiento y poder mantener el equilibrio al volante, de ahora en adelante.

Como ya sabemos, el aquaplaning, es un fenómeno peligroso que nos afecta con la llegada de las lluvias y, ahora que estamos en otoño, es un buen momento de concienciarnos para estar preparados, incluso para el invierno y la primavera. Por ello, voy a explicarte los factores de riesgo que conllevan a esa situación, las precauciones que debes tomar y asegurarnos de que los neumáticos mantengan un buen contacto con el asfalto para poder evitarlo o minimizarlo.

Este fenómeno físico provoca el deslizamiento o patinaje del vehículo cuando el agua queda atrapada entre dos superficies. Incluso cuando es una fina capa de líquido, ya es suficiente para hacerlo flotar sobre sus ruedas. Y aquí es donde tenemos que tener presentes los factores que influyen para que se produzca el aquaplaning:

  • Neumáticos
  • El peso del vehículo
  • La velocidad
  • El estado de los amortiguadores

Si mantenemos una velocidad indebida, con un estado deficiente en los neumáticos y amortiguadores, unido al poco peso que pueda tener el vehículo, serán en conjunto, los motivos suficientes para que se nos descontrole el coche, flote y patine.

Es decir, cuando los canales que forman el dibujo del neumático, no evacúen toda el agua que pisa, ya sea por desgaste o por falta de aire, se convierte automáticamente en un factor de riesgo. Si llevamos una velocidad lenta, el agua que entra en los canales de los neumáticos, le damos tiempo a salir de ellos. Pero, cuanto menos tiempo tenga para salir el agua porque vamos deprisa, más probabilidad le damos al vehículo de flotar.

También debemos saber que, cuanto mayor sea la anchura del neumático más agua pisa y más agua necesita evacuar. Por tanto, si lo unimos a la velocidad, podemos deducir que, cuanto más anchos sean los neumáticos más riesgo de aquaplaning tendremos.

Los neumáticos nuevos tienen una profundidad en sus canales cercana a 1 cm. Y por supuesto, para evitar este fenómeno, recomiendan los grandes especialistas que los canales de evacuación, NO sean pequeños. Ya que, en su tamaño y diseño del dibujo del neumático está determinada la profundidad de éstos. Un neumático a la mitad de su vida útil ha reducido el tamaño de sus canales de evacuación a la mitad, de modo que el aquaplaning aparecerá mucho antes.

En países del norte, como en nuestra querida Alemania, con la llegada del otoño, los conductores siempre hacen cambios de neumáticos en sus vehículos, previniendo estos riesgos y así, se preparan con seguridad para la llegada del invierno. Evitan neumáticos anchos, desgastados y con canales pequeños de evacuación que apenas puedan soportar una fina capa de agua. De hecho, el 04/12/2010 entró en vigor una ley donde obliga a los alemanes a llevar los neumáticos de invierno desde octubre hasta marzo, con la salvedad de que sean tan solo en las ruedas motrices.

Es como un ritual el cambio de neumáticos, por nuestra seguridad y la de todos los demás.


¿Cómo evitar el aquaplaning?

Para entendernos, es como si hiciéramos piragüismo río abajo, con dificultad para controlar la situación. El coche no es ni siquiera capaz de frenar si las 4 ruedas están en el aire, tampoco acelerar o hacer algún giro ni a un lado ni al otro, ni por mucho que frenemos, aceleremos o giremos el volante. Por ello es de vital importancia mantener nuestro vehículo a punto para los cambios de estaciones. Mira estos consejos:

  •  Un mantenimiento periódico: Lo prioritario son los neumáticos y los amortiguadores, que nos mantendrán seguros con un buen mantenimiento. Unos neumáticos nuevos, pero con unos amortiguadores ya al final de su vida, no nos van a proporcionar esa seguridad.

Prestemos especial atención para mantenerlos a ambos en buenas condiciones.

  • Controla la presión de los neumáticos: En los días de lluvia lo recomendable es que la presión de los neumáticos sea más alta de la recomendada por el fabricante, así conseguirás que los canales de evacuación realicen su función y eviten o minimicen el efecto de aquaplaning.
  • Abre tu campo de visión: Anticípate mentalmente a cualquier problema o circunstancia que veas, por ejemplo, zonas brillantes o charcos y, evita si puedes no pasar por ellos. Reduce la velocidad con anticipación. Intenta no frenar cuando ya estás en el charco o cambiarte de carril, sin comprobar toda la situación en general.
  • Mantén una velocidad responsable: Sé prudente siempre al volante y mantén una velocidad que te permita reaccionar ante cualquier imprevisto. Si, aun así, no se pudo evitar este suceso, no intentes frenar, ni acelerar o dirigir el volante hacia otro carril, solo mantén el volante con firmeza al pasar por un charco, ya que habrá zonas más profundas que otras y el agua tiende a frenarnos, incluso el volante es posible que tienda a girar, debido a que las ruedas que pisan una zona más profunda, se frenan más que las del otro lado.

¡Por tanto, no sueltes el volante! Agarra el volante con las dos manos y mantenlo en la posición correcta (derecho si estás en una recta y levemente girado si estás en una curva)

Recuerda: No pises el freno, ni aceleres, retira el pie levemente del acelerador para que sea la propia densidad del agua la que aminore la velocidad de nuestro vehículo y así dejemos de flotar lo antes posible.Si no podemos evitar un impacto: Si a pesar de haber seguido todos estos consejos, ves que es inevitable un impacto, trata de mantener la calma, pega tu cabeza al reposacabezas y en ningún momento sueltes el volante. ¡Debes mantenerte siempre en alerta por si puedes en cualquier momento, acabar controlando la situación!