¡Las cadenas para la nieve!

¿Sabes cómo poner las cadenas para la nieve y cuándo debes quitarlas? ¿Cuál es la medida adecuada? ¿A qué velocidad puedes conducir con ellas? Nosotros te damos todas las respuestas a estas preguntas.

Como esto es algo que no se realiza a menudo, aunque es algo sencillo, no todos sabemos ponerlo. Por ello, si te urge tener una teoría, sigue leyendo.

En este artículo te presentamos una muy buena alternativa a los neumáticos de invierno, son las cadenas para la nieve, ya que son válidas para aquellas situaciones puntuales donde circulamos sobre zonas muy frías en algún momento. Es aconsejable llevarlas siempre en el maletero de tu vehículo y obligatorio por ley (previo aviso por parte de las autoridades).

Existen tres tipos de cadenas:

Las metálicas, que son algo complicadas de montar, pero duraderas, también son económicas y las encontrarás disponibles en muchos puntos de venta. Las de lona y las de tipo araña, son de fácil instalación, aunque las encontrarás más caras y de vida útil menor que las metálicas.

Nosotros te recomendamos las metálicas y sobre ellas te vamos a hablar.

Cualquier tipo de cadenas, son incompatibles con los neumáticos de invierno y siempre debemos montarlas en las ruedas motrices, debiendo tener las medidas de tus neumáticos. En vehículos de tracción total permanente, lo ideal sería colocarlas en los dos ejes o, al menos, en el eje delantero. Conviene destacar y recordar que sólo sirven para circular con mucha precaución, a una velocidad inferior a los 50 km/h y que, en cuanto desaparezca el hielo o la nieve, debemos retirarlas.


Te damos los pasos a seguir:

  1. Debes desplegarlas y pasarlas por el interior de la rueda.
  2. La levantamos hasta la parte superior del neumático y ahí cierras el aro para que quede apoyado sobre la goma.
  3. Debes unir los dos enganches de color de la cadena y cerrarlo en la parte exterior.
  4. Empujas el aro flexible hacia el interior de la rueda para se quede sobre la banda de rodadura.
  5. Luego pasas la cadena de color a través del tensor y tiras de ella, enganchándola en cualquier eslabón. (Para que quede bien tensada, puede que tengas que repetir este paso después de un momento de avance con el coche).
  6. La cadena estará bien ajustada cuando tires de ella por encima de la banda de rodadura y la holgura no pase de 1,5 cm.
  7. Recuerda que, con las cadenas, el comportamiento del coche cambia, junto con su capacidad de frenada.
  8. Practica el montaje en seco, antes de necesitarlas.
  9. Para quitar las cadenas de un coche con tracción delantera, detén el vehículo cuando los enganches estén a 20 o 30 cm del suelo y suelta la cadena de color del tensor. Después la desmontas y listo. Si el coche es de propulsión trasera, lo paras cuando el tensor esté sobre el suelo, liberas la cadena del tensor, sueltas los enganches de color y estiras la cadena hacia ti con ligeros vaivenes para asegurarte de que la rueda no pisa ningún eslabón. Cuando aparezca el aro, lo abres y tiras del conjunto hasta que las saques.
  10. Lávalas con agua caliente y sécalas antes de guardarlas. Por cierto, si se oxidan un poco, no pasa nada, pero puedes evitarlo con un poco de aceite.