¡Llegó la hora de cambiar los neumáticos! ¿Los ponemos delante o detrás?

Es la típica duda que tenemos al principio los conductores, ¿en qué eje debemos poner las ruedas nuevas o en mejor estado? Como norma general, el cambio de neumáticos se realiza de dos en dos y en este artículo te explicamos todo…

En la mayoría de los casos, exceptuando circunstancias muy concretas, se suelen cambiar las ruedas de dos en dos, nunca las cuatro a la vez, ya que los neumáticos no se desgastan todos por igual. Normalmente, los delanteros son los que sufren más el paso de los kilómetros debido al peso que recae sobre las ruedas delanteras y al mayor arrastre que se produce en las maniobras de aparcamiento en parado.

Muchos conductores cambian primero las ruedas más gastadas y apuran las otras dos, cosa que NUNCA se debe hacer en los modelos de tracción total. La razón es que una rueda nueva tiene más diámetro que una gastada y al montar las ruedas con distinto desgaste en un eje y en otro, las ruedas más gastadas que estén en un mismo eje, darán más vueltas, lo que provocaría que el diferencial central esté permanentemente en funcionamiento. Esto puede generar en lo vehículos de tracción total, un desgaste en este elemento, y su reparación es costosa.  

De todos modos, siempre surge la duda y hay conductores que opinan que es mejor montar las ruedas nuevas siempre en el eje delantero, algunos piensan que siempre en el eje trasero y otros tantos que en el eje donde el coche tenga la tracción.

Pero, lo cierto es que sólo hay una respuesta correcta a esta duda: las ruedas nuevas o en mejor estado deben ir montadas siempre en el eje trasero. Sigue leyendo para que veas el por qué.


¿Por qué se deben montar las ruedas nuevas en el eje trasero?

¡Te lo explicamos!

  • Larealidad es que, es más fácil y por ende, peligroso, que perdamos el control del vehículo si revienta una rueda trasera, más que una delantera. Una rueda gastada es más susceptible a recibir pinchazos y reventones.
  • Menos riesgo de aquaplaning: Como ya te comentamos en el artículo de nuestro blog sobre el aquaplaning, éste es un fenómeno que hace que el coche flote y se deslice sobre el agua que pueda haber en la carretera. Y uno de los motivos es que el neumático no consigue evacuar el agua que pisa.

Gran mayoría de coches, tienen el motor en su parte delantera, esto hace que el eje delantero tenga más peso empujándolo contra el asfalto. Al montar las ruedas nuevas en el eje delantero y dejar las gastadas atrás, en los días de lluvia tendremos un eje delantero con unas ruedas que evacuan mejor el agua y, al tener más peso encima, es más difícil hacerlas flotar, pero, ocurrirá todo lo contrario en el eje trasero, que al llevar unos neumáticos más gastados y con menos profundidad de dibujo, serán más propensos a flotar y además, sin peso encima. Un vehículo con ruedas nuevas delante y gastadas detrás, tiene un comportamiento muy inestable y peligroso si el asfalto está mojado.

  • Para la mayoría de los conductores corregir un subviraje es mucho más fácil que un sobreviraje. Un subviraje ocurre cuando las ruedas delanteras pierden adherencia en un giro y al coche le cuesta entrar en la curva. En ocasiones así, tendemos a levantar el pie del acelerador y frenar, cosa que nos salvaría, ya que al hacer esto, mandamos peso sobre el eje delantero y hacemos que éste gane adherencia y así reducimos el subviraje, es decir, el coche gira menos de lo que le indicamos al coger la curva. Sin embargo, un sobreviraje exige luchar contra nuestro instinto. El sobreviraje se produce cuando el eje trasero pierde adherencia en una curva y el coche tiende a girar más de lo que le indicamos con el volante, es decir, a hace un trompo. La mayoría de los conductores en este tipo de situaciones tiende a frenar porque se asusta. Al hacerlo, le quitamos todavía más peso al eje trasero, lo que reduce más su adherencia y empeora la situación. Si montamos los neumáticos nuevos detrás, reducimos el riesgo de sobreviraje.
  • La gran mayoría de vehículos, desgasta antes las ruedas delanteras que las traseras, en algunos casos prácticamente el doble. Si cambiamos las delanteras y montamos las nuevas delante, como las traseras se desgastan más lentamente, acabamos teniendo atrás dos neumáticos con más desgaste que los delanteros y, además, con la goma mucho más reseca por su antigüedad. Al pasar las ruedas traseras hacia delante, éstas se desgastarán más rápido y tendremos que realizar su cambio más pronto, de modo que en menos tiempo tendremos 4 ruedas con una vejez similar y en mejor estado.

Lo normal es que se desgasten antes las ruedas delanteras, lo que debemos hacer es cambiar las dos más gastadas (que lo más probable es que sean las delanteras), pasar las que estaban menos gastadas al eje delantero y las nuevas que acabamos de comprar en el trasero.

Da igual que el coche sea de tracción delantera o trasera, los neumáticos en mejor estado siempre deben montarse en el eje trasero, es lo más seguro.